Nos vamos a dar una vuelta

Nuestros Viajes

Pashupatinah, Bodthna y Patan

Volvimos a Kathmandhú  para ver lo que nos faltaba e ir a visitar un par de pueblos un poco más al este que se acceden en bus desde la capital. Pasamos por la tienda de Shyam, nos tenía que dar los billetes para Tailandia y recoger los mandalas que le habíamos comprado y que nos guardaba en su local. Nos comentó, mientras bebíamos un “Chia Tea” al que nos invita siempre que vamos,  que Monsieur Frank y él estaban un poco tristones porque no íbamos a poder ir a la boda.

Él sabía que nos íbamos un día antes y que nuestros visados se acababan el mismo día que nos íbamos, pero como es un buen Newari nos propuso un trato. Frank necesitaba un fotógrafo y nosotros para asistir necesitábamos que nos cambiaran el billete y la extensión de visado por una semana. La cosa estaba clara, íbamos a la boda, él nos pagaba las diferencias y nos quedábamos hasta el día dos de Marzo. Nos pareció buena idea y a Frank también. Así pues tuvimos que volver a reestructurar el viaje y hemos quitado una de las dos semanas de la India que habíamos dejado para el final.

Nos faltaban por ver dos templos, uno budista y otro hinduista que no distaban mucho el uno del otro y asimismo del barrio de Thamel, por lo que iríamos andando por las calles principales y despacito porque Tania llevaba un par de días arrastrando un dolor por la pierna derecha a la altura de la cadera y de vez en cuando le daban pinchazos, sobretodo al subir cuestas o escaleras. Si es que, no se nos puede sacar de casa, pero bueno aquí estamos dándolo todo.

Las carreteras principales fueron un caos, las inexistentes aceras nos hicieron andar por la carretera fumándonos todos los tubos de escape. Llegamos tras pasar un puente sobre un río asqueroso en donde una vaca dormía plácidamente entre un montón de bolsas de basuras (como ya dije, el rio es el vertedero). El templo hinduista Pashupatinah, es el más importante de Nepal y atrae hasta peregrinos de la India. Es, para mi, como un pequeño Varanasi, está erigido a orillas del río Bagmati (no tiene nada que ver con el arroz), también tiene Gaths y hacen cremaciones y estás se separan en dos zonas, la de la aristocracia y realeza y la de la gente común.

En este templo no se hacen sacrificios animales pues es el templo del Shiva, pastor y señor de los animales. Es un recinto enorme y bastante poco cuidado en donde los turistas no pueden entrar al templo en sí, pero si visitar los alrededores y por lo que nos pretendieron cobrar 1000 Rs mientras que los hindúes pasaban gratis. Según tenemos entendido dentro hay un montón de personas tratando de sacarle la propina al turista por hacer una foto o un sin fin de triquiñuelas parecidas como hacerse pasar por Sadhus (hombres que peregrinan de templo en templo, que viven de la caridad, renuncian a todo bien material y son considerados hombres santos). Como ya habíamos visto cremaciones de sobra decidimos ir directamente al templo budista, la Estupa de Bodthna, la mayor estupa de Nepal, en donde pagamos 150 Rs y lo disfrutamos mucho. Nos preguntamos ¿porqué en los templos budistas que hemos visto o no hemos pagado o ha sido una cantidad nada exagerada (los locales pagan algo simbólico, pero pagan) y están muy cuidados, mientras que en los hinduistas parecen que están sólo destinados a sacarle los cuartos al turista y encima no lo cuidan? Vaya usted a saber.

 

La estupa, como tantas otras, tuvo que ser reconstruida tras la devastadora invasión musulmana desde la India que sufrió Nepal allá por el siglo XIV, por lo que no se sabe exactamente el año de su construcción pero se sitúa sobre el siglo VII. Es tan importante porque se supone que tiene una reliquia de Buda en su interior.

Es enorme y se tiene que recorrer, como en todas, en el sentido de las agujas del reloj. En toda la base se hallan, de cinco en cinco, ruedas de oraciones con la inscripción del mantra tibetano “Om many padme hum” que se hacen girar también hacia la izquierda mientras se repite el mantra que es para tener una larga vida. Alrededor de la estupa nos encontramos con tiendas, restaurantes, alguna guest houses y seis Gompas o monasterios tibetanos, decorados con mandalas de muchos colores, figuras de buda y en todas hay una gran rueda de oraciones.

 

Nos encantó, y es que las zonas budistas tienen algo que te enganchan, te relajan y te encuentras en paz con todo, no se puede explicar sin sonar a tópico, así que, lo mejor es que vengáis a sentirlo vosotros mismos.

Lo último que nos faltó por ver (hay muchas más cosas pero hay que seleccionar, hasta un mes se hace corto) fue la Durbar Square de Patan una de las tres localidades más importantes del valle de Kathmandú y cuya plaza es Patrimonio de la Humanidad.

También es conocida como Lalitpur, “la ciudad de la belleza”. En esta plaza también se ven los efectos del terremoto de 1934 y al igual que la de Kathmandú también hay un museo, que fue palacio del rey construido por la los reyes de la dinastía Malla.

Hay varios templos, figuras de los dioses y una fuente de tres caños con forma de cocodrilo donde la gente recoge agua, bebe o se limpian. Es mucho más relajada que su homónima de Kathmandú, más barata y nos dejó mejor sabor de boca.

Un día después estábamos cogiendo un bus local que nos iba a llevar a un pueblo del este del valle, un pueblo para nada turístico y nepalí cien por cien, en donde queríamos hacer un par de rutas a pie, si el dolor de pierna de Tania nos dejaba.

5 Comentarios

  1. que curioso lo de Frank, es divertido que quieran que estéis en la boda, os dejo luego comento mas

  2. vale sigo, es curioso lo de Frank y tendréis que llevar un regalo de boda, mejor que un sobre con pasta es comprar algo aunque que le compras a alguien que no conoces y ademas estando en un país extranjero, cuya tradición bodeguil (por boda) es tan desconocida para el invitado? Igual un marco bonito para la mejor foto de todas las que hagas, o yo que se…
    lo de los templos que cobran tanto por entrar me recuerda un poco a Barcelona y los museos de gaudi etc salen carísimos por mirar unas paredes con tallas de hojas modernistas en algunos merece la pena pagarlo en otros suena mas a estafa por que dentro no hay nada especial para ver.
    todo suena tan bonito y tan bien descrito que dan ganas de ir para allá.
    besos y disfrutar de la boda

  3. Tania ponte güena!!

    Os desenvolvéis como peces en el agua 🙂

  4. Jose y Marisa

    28/02/2012 at 16:59

    ¡Hola chatos! Os echamos de menos pero merece la pena todo lo que estais disfrutando y aprendiendo. Sería bonito que pudierais seguir la amistad con Frank y Cia. a través de internet pero no sé si ellos lo utilizan. Nos preocupa lo de la ciática de Tania. Cuidala bien, muchacho, no la mates a caminatas antes de tiempo. Ya nos contareis como lo pasasteis en la boda. Tu padre me mataba a caminatas, ya en el viaje de bodas y ya ves como estoy de las rodillas.

    Seguid aprendiendo de esa cultura tan distinta que por lo menos os enseña que se puede ser feliz con pocas cosas. Es una buena filosofía. Muchos muuuaaakkksss

    • Hans Paytubí

      29/02/2012 at 7:59

      jajajaja qué bueno lo de las pateadas de mamá en el viaje de bodas jajajaja. Lo que le pasa a Tania nos es nada simplemente que como no ha andado en su vida pues le duelen músculos que no sabía que tenía jajajaja no en serio, yo creo que es de una mala postura durmiendo en una de estas camas un tanto duras y eso pero aún le dura. De todas formas esta hecha una campeona, aún así nos hicimos una pateada de 5 horas (sin Mario jajaja). Bueno guapos os dejo que nos vamos a comer. MUUUUUAAAAAKSSS

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